Cuando una persona muere, o cuando se conmemora a algún difunto, siempre sube a la palestra alguien (a menudo un cura) para alabar las múltiples bondades, virtudes y grandes obras en vida del homenajeado. El orador, con su conmovedor discurso, queda como un caballero, y nadie duda sobre el gran afecto que sentía por el fallecido.
Esta es la estrategia que el Presidente del Congreso de los Diputados, José Bono (PSOE), decidió tomar el pasado 14 de junio en el homenaje a unas 400 personas de la Asociación de Ex Presos y Represaliados Políticos Antifranquistas (AERPA). Todo se desarrollaba según lo previsto: enternecedores elogios hacia los antifranquistas y aplausos por parte de los emocionados asistentes. Pero, llegados a este punto, la cara de Bono se tornó blanca, como si hubiera visto un fantasma. Como si el muerto al que se conmemora acabase de saltar del ataúd: uno de los represaliados paseaba por las escaleras desplegando una bandera tricolor, entre los vivas a la República de sus compañeros. El Presidente del Congreso se puso nervioso, reprendió al espontáneo y condenó la exhibición de la bandera republicana. ”No puedo aceptar manifestaciones que no son legales en este momento”, alegó.
No voy a recriminar al señor Bono su desconocimiento sobre la legalidad de dicha enseña. Seguramente fue un lapsus de memoria; comprensible, teniendo en cuenta el estado de shock en el que se encontraba después del gran susto. Eso sí, espero que le sirva de lección (a él y a todos los de su partido) para la próxima vez que intente disfrazarse de quien no es. Y para que tenga en cuenta que la lucha por la verdadera democracia, por un país más justo y más libre, nunca murió. Porque no todos enterraron sus principios tras la denominada “transición”, y porque este tipo de incidentes sirven para sacar a la luz los viejos fantasmas de un partido que no sólo se vendió en su día, sino que sigue actuando desde entonces con una desagradable hipocresía.
A ver si esto les enseña que ser hipócrita con los muertos está muy feo, pero que serlo con los vivos, además, puede hacerte quedar en evidencia.
Etiquetas: Bono, homenaje, Memoria Histórica, presos políticos, PSOE, República

Junio 24, 2008 a las 10:32 pm |
¡¡Bienvenido a esto de los blogs!!
El tuyo me ha gustado, me pasaré a menudo ;)
(En este mundillo te libras de tu mote!)
besos
Julio 4, 2008 a las 8:39 am |
Admiro que puedas escribir en serio sobre un personajillo como Bono; yo sería incapaz jaja. Dicho lo cual, pelearse por banderas me parece un poco tonto. Que cada uno saque la que de la gana y por la que se sienta representado. Es una obviedad pero es lo único que se me ocurre decir.
Bienvenido al mundo de los blogs ;)
Nos leemos
Julio 4, 2008 a las 3:30 pm |
Maño C!!! Pero no escribes nada en el periódico??? Que llevo 3 días fisgando en la sección del Zaragoza pero nada, no te encuentro!!!
Vaya tongo xD